Afiliados afectados por la falta de atención en sanatorios están dejando constancia de esa circunstancia a través de exposiciones policiales. Solo en
Joaquín V. González ya se realizaron seis exposiciones en la comisaría de la ciudad. Allí se han dado casos dramáticos como la derivación en un auto de una paciente en delicado estado desde
Joaquín V. González hacia una clínica de
Metán y el traslado hasta el hospital de una mujer en pleno trabajo de parto desde una clínica donde no pudo ser ingresada. Ante este cuadro algunas de las grandes empresas agropecuarias de la zona han comenzado a tramitar el pase de sus empleados de
Osprera a otras obras sociales. Otras han expresado su disposición a seguir ese camino si el conflicto se prolonga. El departamento
Anta concentra un tercio de los afiliados a
Osprera en la provincia, unos 22 mil aportantes titulares con cerca de 80 mil familiares beneficiarios.El conflicto entre la
Asociación de Clínicas del Interior (Acidsal) y la gerenciadora jujeña
Noa Salud -del empresario jujeño
Guillermo Quintar- derivó en un corte total de la atención a los afiliados a
Osprera a partir de la
Nochebuena, luego de que los sanatorios atendieran en forma restringida desde comienzos de diciembre. La falta de atención a peones rurales en clínicas afecta al ciento por ciento de los beneficiarios en Anta, como así también en
Embarcación y
Güemes. Al 50%, en
Metán, Orán y Tartagal. Las clínicas reclaman una actualización de al menos el 25% para cubrir el alza de los costos y la cancelación de las prestaciones ya realizadas desde el mes de septiembre. El miércoles de la semana pasada unas 200 personas analizaron la crisis en la
Casa de la Cultura de
Joaquín V. González, con autoridades municipales, productores agropecuarios, peones rurales, directores de clínicas, médicos y bioquímicos. Fuente: El Tribuno
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