Hablando en términos concretos, el nuevo gobierno municipal tiene a mano la decisión plausible de abrazar el mensaje principal con el que la presidente
Cristina Fernández comenzó su segundo mandato: negarse a funcionar como un instrumento de intereses corporativos. Tal decisión acarrea consecuencias gravosas, en vistas del diagnóstico administrativo-financiero en el cual la gestión
Aguirre se hace cargo del
Ejecutivo municipal. Sin embargo, la recompensa constituye el premio mayor, en cuanto a no defraudar las expectativas de expresar un cambio político, en base al cual fue destino de la voluntad popular. En la
Ciencia política suele decirse que los gestos y señales funcionan como auténticos mensajes que luego deben ser reforzados, mediante declaraciones de principios y pronunciamientos concretos sobre temas estructurales y de coyuntura. En este contexto, al nuevo líder político de esta ciudad le resultaría de mayor utilidad dar por superado el hecho de haber protagonizado una
Cena de asunción, en la cual por el ámbito de su misma celebración como también por la integración de la lista de invitados- apareció indirectamente como deseoso de abrazar motivaciones corporativas, antes que las emanadas de la ciudadanía de a pie. Una propuesta de cambio o de clausura de una etapa siempre debe plasmarse mediante gestos, señales y decisiones enérgicas que, de otra manera, son susceptibles de decodificarse socialmente como una defraudación hacia la expresión, tanto de los votantes a dicha propuesta como a las de los no votantes. En relación a lo cual, cabe aclarar, en el imaginario popular la dinámica social suele castigar con mayor dureza la frustración de los anhelos generada a partir de un proyecto de cambio malogrado. Esto, invariablemente funciona de la forma descripta porque lo más arraigado de cualquier sociedad es aferrarse a la costumbre o, dicho en términos de marketing político, resistirse al cambio. Y en dicho escenario, la ventaja opera a favor de quien administraba la situación tal cual venía ocurriendo, antes que a quien intenta darle un giro y no consigue o yerra al ponerlo en práctica. Las probabilidades del nuevo intendente siguen siendo elevadas a los fines de expresar, por medio de la política y la comunicación, su mensaje de unidad, humanismo, honestidad, eficiencia y eficacia desde el
Ejecutivo Municipal. Dirigentes valiosos, muchos de los cuáles aún no han sorprendido con su potencial intelectual pese a quien esto escribe mantiene su confianza que pronto lo harán-, aliados externos cuyo único interés constituye la ponderación de
JVG como ciudad y sociedad con ellos cuenta el nuevo intendente. Los
Rodolfo Asensio, los
Marcelo Paz, los
Guillermo Pérez, los
David Klos, los
Adrián Gómez, entre otros. Todos están. El nuevo intendente sólo debe percibir estas presencias y requerir sus consejos.
Federico Pérez (Periodista diario
Puntouno, especial para
Zona Sur).
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